martes, 25 de marzo de 2025

Kwondherland VS Derechos de autor

 

En este mundo lleno de maldad, llegó un día un pequeño blog de reseñas de anime. ¿El objetivo? Obviamente enriquecerse a costillas de finísimas personas.

 Pero, ¡oh sorpresa! Algún ente de bien ha llegado para ponerle fin a mis malévolas maquinaciones. Así es, denunció este malhabido blog por contribuir con la podredumbre de esta sociedad capitalista de la extrema derecha, machista, facista, gordofóbico, heterocisnormativopatriarcal, gluten free, estrella de porno.

 Ok, ya en modo serio. Así es, tal y como lo leen. Estos meses he recibido un par de notificaciones respecto a los derechos de autor, supongo, por poner imágenes de las reseñas que algún día escribí. Vaya, que si no fuera malpensado, diría que suficientes canales de youtube, mucho, mucho más relevantes que este blog hay allá afuera haciendo lo mismo, y google no va tras ellos, ¿verdad?

Podría apelar la decisión, ciertamente, porque no he recibido ni un centavo partido por la mitad por la creación de este blog, y qué sería de nuestro mundo si no tuviéramos derecho a la libre expresión y a criticar medios de entretenimiento con el uso justo y razonable de su material. Todo lo escrito en este blog ha sido para pasar yo un buen rato, y si suerte he tenido, hacérselos pasar a ustedes y quizá hasta sacarles una que otra risotada.

Pero alguien allá afuera no está de acuerdo, pipol.  Piensa que me estoy forrando de dinero a mansalva y lo invierto en experimentos crueles con gatitos. La verdad es que, desde que entré a la universidad, me recibí y ejerzo, no he tenido mucho tiempo para ver anime (porque el que tengo me lo gasto con mis nintendos). Apenas pude terminar Banana Fish (me reservo mi opinión porque, bueno, quién sabe).

No sabía ni esperaba que alguien frustraría mis intentos de destruir el mundo con un blog, así que, conforme este asunto evoluciona, supongo que voy a editar dichas entradas para quitar el material sensible. Yo sé que puedo apelar, pero, ¿para qué? No tengo ni tiempo ni ganas.

Lo que sí es que, cuando menos, aprovecho otra de estas entradas esporádicas para agradecerles a ustedes, bellos y sensuales lectores, que todavía se toman su tiempo de vez en cuando a darle una revisada a mis recomendaciones. Este blog tiene visitas constantes, que vamos, no se comparan con las visitas a un solo video de algunos críticos en youtube, pero es poco y es honesto. Y a mí, claro, me hace muy feliz.

 

Los sigo viendo en el camino, cuando idee otra treta para arrebatarles más dinero a esos pobrecillos productores de anime.

#Sarcasmo

sábado, 5 de febrero de 2022

Wotaku ni Koi wa Muzukashii

 

¡¡Hola!! Cuánto tiempo, ¿no? Vaya, realmente se siente raro volver a esto. Bueno, ya hablé de muchas cosas en la entrada pasada en cuanto a razones y circunstancias que me hicieron alejarme de este blog, que espero hayan leído (porque no estaba tan larga, vamos). Lo único que quiero aclarar es que este no es un regreso tal cual, mi vida sigue igual de ajetreada y la verdad aunque no como antes, intentaré ir poniendo algo de vez en cuando. Es IMPENSABLE que pueda tener tiempo nuevamente como para ver los animes de la temporada e incluso decidir cuál me gustó más. Con eso bien clarito, entonces sí, comencemos otra vez:

 

Wotaku ni Koi wa Muzukashii
También conocida como: Wotakoi; Love is Hard for Otaku; El amor es difícil para el otaku
2018
11 episodios
22 minutos por episodio aproximadamente


Sinopsis: Momose Narumi es la típica joven adulto japonesa que en mi país conocemos como "Godín", una empleada de alguna gran compañía que se gana la vida realizando labores de escritorio en algún elevado piso de un edificio en medio de la ciudad. Sin embargo, luego de complicaciones en su último lugar de trabajo, decide cambiar de aires y probar en una nueva empresa, prometiéndose a sí misma que, para evitar conflictos con allegados de su nuevo empleo, evitará a toda costa que sepan su secreto guardado con más celo: es una otaku fan del Shounen Ai y el Yaoi (generalizado como BL). A este anime siguió una OVA que no he visto y que no es considerada dentro de esta reseña, gracias por su comprensión.

 

Reseña: Wotakoi, al que así llamaremos por dos causas, porque me da weba escribir el nombre completo, y porque es mucho más popular conocida por este nombre estilizado, fue un anime de duración estándar emitido durante la primavera del 2018. Es una adaptación del manga homónimo de la mangaka Fujita, publicada en la Comic POOL, revista mensual que realmente no tiene obras que me sean muy conocidas. Es, además, el primer gran éxito de su autora, por lo que no hay ejemplos memorables con los que ustedes puedan familiarizarse. Esta adaptación fue llevada a ustedes por sus bonachones y siempre profesionales amigos del estudio A1-Pictures, que normalmente suelen entregar productos con una factura muy alta (visualmente hablando), gracias al varo que soltaron las productoras Aniplex, Dentsu y Fuji TV.

 

Vaya, la realidad de este anime me parecía mucho más reciente de lo que pensé. Es lo último que vi, hace un par de semanas, y se me hacía más como que era al menos del 2020. Y pues sí, les prometí que, puntualmente, sería la próxima reseña que les traería. No es como usualmente comienzo las reseñas, pero tengo el gravísimo problema, con este anime, que el título se ve traicionado rápidamente pasado apenas un capítulo. NO, el amor no es difícil para estos otakus, de hecho, creo que es bastante funcional y estable. No es que esperara ver un culebrón, sabía que era un slice of life de comedia ligera y masticable, pero esto no le quita que su nombre sea considerado hasta publicidad engañosa. 


 Ok, si nos vamos a lo puramente técnico, tiene unos momentos de brillantez espectaculares. No recordaba que el anime en general se viera tan bien, y más me sorprende porque ahora ya sé que, de hecho, tiene sus añitos. En espacios abiertos, y con muchos modelos moviéndose en pantalla, es una puta maravilla. Si hicieran loops con esas escenas los miraría por horas. Sin embargo, estos momentos son muy escasos, generalmente se mantiene dentro de un estándar, que aunque es bastante alto, tampoco es que apantalle tanto como otras cosas con más tiempo. Por esto mismo pueden esperar excelentes escenarios, movilidad y poco abuso de recursos como tramas de colores, puntos o estrellitas; o chibis, que suelen ser usados para bajarle un poco al detalle en la animación.

 

Lo que sí es mencionable con esto último es que, vamos, es un anime de vida cotidiana donde muy poco esfuerzo para animar movimiento es requerido. O sea, no estoy demeritando el trabajo de los animadores, pero me refiero a que no es lo mismo producir este tipo de cosas con buena calidad, que un anime deportivo o de peleas, donde los movimientos son mucho más exigentes, precisos y espectaculares. Y, aunque tuvo en algunos momentos algunas escenas fuera de lo cotidiano, dentro de un ambiente digamos menos convencional, ni entonces se volaba por completo la barda. Por eso no es especialmente destacable que Wotakoi se vea tan chulo siendo del género que es. El diseño de personajes es muy fiel a sus contrapartes del manga, y en general creo que es bastante agradable a la vista, tiene sus buenas dosis de detalle si es que eres observador.

 

Luego viene lo que a historia se refiere. La verdad es que la trama no es nada del otro mundo. No sé cuántas veces he visto repetida, en anime o manga, la misma cantaleta de esconder que uno es "otaku" porque es socialmente mal visto en Japón. Y bueno, si me conocen saben que defiendo que la historia o la trama no tienen que ser necesariamente originales para que un título brille, pero con este la verdad no siento que le viniera especialmente bien, sobre todo porque... ¡¡PORQUE VALE PITO!! Así es, la trama que le da inicio al anime, y por la que básicamente tiene ese nombre engañador, no sobresale en absoluto dentro de la historia. Si hay un mensaje con el que nos tengamos que quedar de este anime es que no, niños míos, el amor no es difícil para los otakus.

  

La verdad siento que es un anime básico, básico, básico. Es básico tanto en historia como en personajes. Todos son pan con lo mismo. Vamos, tienen una interacción bonita y las cosas funcionan como deben, pero caramba, ¿ya no tienen imaginación los mangakas? ¿Por qué se cuelgan siempre de los mismos recursos para contar una historia? Ya me sabía qué pedo con los personajes, y ninguno llega a sorprender o a lucirse por ser auténtico y memorable. Momose siegue siendo la misma niña tierna, buena gente y dulce que ya conocemos de toda la vida. Y la verdad es que la historia no es tan sofisticada como para merecer otra cosa, pero rayos, para haber alcanzado la popularidad que tuvo sinceramente sí me esperaba mucho más. Vamos, que hasta el puto cabello rosa tiene, ¡¡como todaaaaas las calcas de su tipooooooooooooooo!!

 

Bueno, no todo es malo. Aunque es verdad que opino que los personajes son horriblemente estereotípicos, sí hubo uno que resaltó. Nifuji Hirotaka, el protagonista masculino, es el personaje "serio", sacado del molde de personaje frío, que siempre está en un tono grave y que podría comer cagada a cucharadas sin cambiar la expresión de la cara. Pero, aunque es verdad que viene del estereotipo que más ODIO en todo el anime, creo que es el ejemplo perfecto de cómo llevar a un personaje sacándolo de su estándar. Me refiero a la entrada de buenos y malos personajes: un buen personaje es aquel que reacciona de acuerdo a lo que le está pasando, que tiene una motivación creíble. Hirotaka sí es el personaje serio, pero no siempre está igual, tiene momentos en que se avergüenza, en que se ríe, o hasta en que oculta el rostro por vergüenza. ESTO ES A LO QUE ME REFERÍA, carajo, un personaje serio no tiene por qué serlo siempre. Me hubiera gustado que, vaya, tuviera más momentos así, pero lo poco que tuvo se agradece infinitamente.

Aunque, la verdad fue que la pareja "main" no fue el verdadero motor para ver esta cosa completa, porque eran sosos hasta decir ya. El soporte de toda la serie lo llevan los otros main, no sólo porque eran mucho menos funcionales y más interesantes, sino porque los actores de voz sobresalían tanto que se comían a los otros dos completamente. Y es que, chingados, cómo no adorar el trabajo espectacular e impecable que Tomokazu Sugita y Sawashiro Miyuki siempre hacen. Que son unos malditos dioses, por todos los cielos. Y no es que el trabajo de los otros dos fuera malo, pero es que meh.
 

Del resto del elenco qué chingados les puedo contar, es virtualmente inexistente porque esta cosa apenas se sostiene. Hay por ahí un par de personajes que, como deben imaginar, sólo existen para llenar la lista de asistencia que la predefinición y el cliché siempre dictan. Porque, repito, la historia es increíblemente simple y tan banal que prácticamente se va escribiendo a sí misma. Vamos, que no conecté ni con el otaku de los videojuegos, que es lo que a mí personalmente me ultra chifleishon. Ahí hubo en pantalla una pequeña narración que hacía que todo pareciera un videojuego o una novela interactiva que la verdad le venía muy bien a lo que estaba pasando, pero la verdad no es tan destacable. Pudieron abusar de ella, pero es un acierto que no lo hicieran.


En general, aunque no se sintiera que los personajes no tuviera una buena interacción entre ellos, tampoco lo era mala. El rollo romántico era soso y la verdad jamás me golpeó como sí lo han hecho otras cosas. Lo que pasaba no me lo creía porque entre los personajes no existía mucha química... aunque bueno, esto si hablamos de la pareja main, con la otra ya dijimos que el asunto era un poco más interesante. Lo malo de esto último es que, uno, esa pareja no tuvo tanto tiempo para desarrollarse por culpa de los otros dos bodrios, y dos, los problemas que llegaban a tener realmente eran muy simples y no trascendían al siguiente capítulo, todo se arreglaba y quedaba zanjado dentro de los 22 minutos que duraba cada uno.

 

En el trabajo de voces pudimos escuchar a las espectaculares y siniguales actuaciones de los ya mencionados, pero no suficiente, Tomokazu Sugita y Sawashiro Miyuki. También estuvo por ahí Kaji Yuuki con un personaje bastante chocante, aunque su trabajo siempre es indiscutiblemente increíble, Arceus bendiga su voz por siempre. Y los protagonistas fueron Date Arisa e Itou Kento, a quienes no conozco y de quienes no creo hacerme fan porque sus personajes meh. Quizá son actores que la armaron durante mi lapsus de no ver anime, y espero que puedan brillar en otras producciones porque aunque su trabajo no es malo, es muy bueno, no tuviera la oportunidad de lucirse en este trinche anime mediocre de canasta básica.

 
Veredicto.

Lo bueno: Técnicamente es hermosa, la animación, el diseño de personajes, el color, las texturas, el movimiento en escenarios grandes. Tomokazu Sugita, Sawashiro Miyuki y Yuuki Kaji son unos malditos adorados, sólo por ellos vale la pena.
Lo malo: Que casi casi, sólo por los actores valga la pena. La historia la pudo escribir un chango con una lobotomía cerebral, los personajes son de un estereotípico, que te cagas. Es una de las cosas más pinche básicas que he visto. Básico, básico, básicooooooo.
Qué pedo: Oigan, tantos años de no ver anime, y tenía que agarrar esta cosa apenas regresar.

Calificación: 5.


Bien, creo que queda bien claro, ¿no? No creo que sea una pérdida de tiempo, tiene sus cosillas, y me gusta que Hirotaka no siempre sea un puto mueble. Pero tampoco destaca, amigos, yo creo que su tiempo se merece cosas mejores. Ahí ustedes si, después de tanto despotricar, le siguen dando un chance.

Oigan, ahora que me acuerdo, les mentí, vi otra cosa por ahí en estos años, quizá sea lo que agarre para reseñar próximamente. También dejé en borrador varios títulos que valdría la pena traerles poco a poco. Mientras tanto, saben que agradezco de corazón que mantengan vivo este blog con sus lecturas todos los días.

lunes, 24 de enero de 2022

La (no)actualización en Kwondherland

 Rayos, ¿cuánto tiempo ha pasado?

Seguramente algunos de ustedes se habrán preguntado, qué me he hecho, por qué dejé de escribir reseñas o subirlas a youtube. Realmente no me debería sentir obligado a tener que ofrecer explicaciones, pero no entiendo cómo benditos este blog sigue recibiendo visitas tan constantemente a pesar de que el contenido ha cesado desde hace más de tres años.

Primero, lo personal, tuve que abandonar esto de las reseñas y el intento de ponerlas en youtube porque se atravesó mi regreso a la escuela. Es decir, no sólo tuve que abandonar la vida del blogero, sino que me privé de ver anime todos estos años. Es en serio, dejé de ver anime abruptamente para concentrarme en cosas más importantes. Vaya, con mi edad lo último que esperaba era intentar obtener una licenciatura, y heme aquí, casi cuatro años después en la recta final de la carrera. Empecé por esta parte porque, aunque me gustaría que hubiesen mejores noticias con relación al contenido del blog, me temo que todavía hay cosas que hacer, tesis, prácticas, etcétera, y esto mismo no me va a permitir estar de vuelta con ustedes de una manera, digamos, constante.

¿Por qué ya no hay más reseñas? Bueno, luego de lo anterior creo que la explicación sobraría, si no he visto nada de anime, no tengo de donde sacar contenido nuevo, de hoy, del día, de lo que se ve ahora, como para mantenerlos interesados. Sí, todavía hay muchísimos títulos que ya vi y que no he reseñado, pero vamos a admitir que la mayor parte del interés la atraen series que están en boga y que son lo más visto y comentado en las redes. Pues no, no he visto ninguna.

De hecho regreso al blog y veo, como tenía acostumbrado, la cola de reseñas que ya estaba preparando antes de mi repentina partida. ¡¡Vaya!! Hay títulos que ni me acordaba que existían, de verdad hasta tuve que ir a investigar un poco de qué eran esos animes.

Sobre el contenido de youtube... bueno, aunque siendo sinceros estaban funcionando bastante bien (para mis bajas expectativas), la realidad es que... sentí vergüenza de que alguien de mi nuevo círculo social las encontrara (aunque seamos sinceros, ¿cuáles eran las probabilidades?). Pero no sólo eso, también trabajo con adolescentes de entre 11 y 15 años de edad, y creo que ellos encontrando ese contenido en el que no me sujeto la lengua precisamente era un escenario que no quería ni imaginar. Y por eso esos videos los puse privados. Y, justamente ahora, puse esas entradas como borrador para que ustedes no las vean más en el inicio. Siento que llevara tanto tiempo.

La verdad es que en las últimas dos semanas se me ha aligerado un poquito la carga, y decidí darme un respiro antes de volver a la tesis completamente. Volví a ver anime, tomé uno de esos títulos que gozó cierta popularidad, y lo miré como en los viejos tiempos. Ahh, qué recuerdos. ¡¡¿Y por qué no traer la pinche reseña?!! Y sí, se las voy a traer, con la advertencia de que no esperen reseñas como antes, quizá caiga una muy de vez en cuando de acuerdo a mis tiempos libres y mis ganas por no querer morir.


Oigan, la última cosa (si es que alguien leyó todo eso). De verdad, MUCHAS GRACIAS. Vaya, ese contador de visitas no se detiene. Todos los días, sin falta, hay visitas, hay gente leyendo, de vez en cuando caen algunos comentarios. Digo, estamos en 2022 y tener un blog todavía es viable. Gracias por estar siempre ahí y por gustar de lo que hago, aunque sea tan difícil con mis gustos en algunas ocasiones.

Los veo en el camino.




jueves, 7 de junio de 2018

Aclaraciones Vol. 8: Del sentido del humor

Bueno, amigos, como pueden ver no he podido regresar a este blog del todo. No lo sé, pero como que ver anime me cuesta más trabajo que antes. Y no lo digo en el sentido de que el anime ya no sea tan bueno como antes *chochea*, o que "ya no me dé tiempo", sino que creo que a mí es a quien cada vez le gusta menos. Me ha sido más difícil encontrar cosas que me golpeen directamente y me hagan quedarme embobado por horas frente al monitor. Y no es porque ya no tenga la capacidad de eso, porque vamos, recién vi Reborn por segunda vez y prácticamente me lo bebí, los 203 capítulos con su ridícula OVA.

En la sección de entradas (en el escritorio de blogger), todavía puedo ver todos esos borradores de series que iba a reseñar y que simplemente no hice por mi pinche afán de esperar peticiones o comentarios xD Y no me lo tomen a mal, no a lo pendejo vi todas esas series, las voy a reseñar próximamente.

PERO, a propósito de que una de las series que sí quiero reseñar inmediatamente está a punto de terminar (de hecho ya terminó, y como imaginan esta entrada se quedó en los borradores varias semanas xD), he venido a preparar el terreno, a dar signos de vida y a aprovechar este repentino lapsus en el que me puedo sentar como antes a escribir todas mis pinches manías. Vamos a hablar del sentido del humor.


¿Qué es el humor?


No creo que sea tan necesario que tenga que explicar esto, ¿verdad? La cualidad de reír es algo que ha acompañado a nuestra especie desde el principio; debió ser una de las primeras formas de comunicarnos más consistentes y entendibles incluso antes de que existiera un lenguaje más sofisticado que gruñidos y señas. Tampoco es que quiera convertir esto en un postulado antropológico sobre la historia del humor, pero mi punto es que tal es como un lenguaje en sí mismo que, en ciertas formas, tiene incluso la capacidad de romper barreras culturales o de idiomas.
 
 -Comediantes como el maestrazo grandioso e inigualable, Polo Polo, han convertido el hacer reír a la gente su medio de ganarse la vida-

Reímos cuando algo nos parece gracioso, punto... ¿Pero cuándo es gracioso algo? Esta pregunta sí implica mucho más análisis, y de hecho es la pregunta que da paso a estas palabras con las que intento hacerme llegar a ustedes. Como siempre no es mi objetivo convencerlos de que poseo la verdad absoluta, este texto no tiene apoyos bibliográficos ni se sustenta en ningún texto especializado, es sólo mi punto de vista con el cual ustedes pueden libremente diferir.

-Bobobo es un anime que odio profundamente, pero que sirve mucho para ilustrar, pues aunque tiene una historia y ésta avanza, todo es un pretexto para hace reír a sus espectadores-

Entonces, reír es una respuesta natural de nuestro cuerpo para situaciones que nos parecen cómicas. El humor lo podríamos definir como el aprovechamiento de éstas para llevar a la risa a un público definido. El sentido del humor, por otro lado, es qué tan susceptible es un individuo a ciertos tipos de humor.


Como medio de entretenimiento


El humor es usado directamente para entretener al público, o bien, como un agregado que por veces es muy atractivo ya sea en una serie de tv o película. Me refiero a que aunque obras en el medio que tienen el objetivo simple de hacer reír, también hay otras tantas que aunque no es su objetivo final, sí es normal soltar una que otra risa de vez en cuando.


-Aunque a muchos nos reviente las bolas, no se puede negar el alcance de series de comedia como El Chavo del 8-

Comediantes, stand-uperos, películas, series, y obvio, anime y manga. Es normal y muy efectivo querer atraer y mantener a tu gente haciéndolos reír. Claro, es mucho más difícil cuando es el único propósito, no hay muchos humoristas buenos, muchos de ellos dan pena o hay películas/series/animes que fallan en esto estrepitosamente. ¿Por qué pasa? Bueno, hay una de dos, o tiene una explicación empírica -basada en lo que escribiré en esta entrada-, o pasa porque el sentido del humor de una persona no es suficientemente amplio para entenderlo o apreciarlo.

 -One piece no es un anime cuyo objetivo principal sea el arrancarte una carcajada, pero tampoco es tan inusual que lo hagas cuando lo estás viendo-


Por colores


Ahora que tenemos una definición más o menos entendible de lo que es el humor, hablemos de lo que se ha hecho para clasificarlo. En este blog vamos a usar dos parámetros, uno ampliamente conocido y aceptado, y otro más singular que aquí voy a explicar. El primero es el color. Todos aquí hemos escuchado los distintos tipos de tonalidad que tiene la comedia, que si un chiste es blanco o de otro color. No les voy a mentir, amigos, se han sacado una de colores para el humor, que si el verdemar, que si el rosa mexicano, el rojo merrevienta, etcétera. Aunque yo lo considero innecesario, aunque respetable, vamos a simplificar un poco las cosas en este blog, y sólo nos colgaremos de cuatro colores para nuestros propósitos:

Blanco - Es el tipo de humor en donde nadie resulta víctima de nada y no se involucran palabras altisonantes o vulgares. Es el humor con el que se suele divertir a niños pequeños, porque además es el más fácil de entender y es el más simple. Los chistes que implican juegos de palabras o tiras cómicas de periódicos suelen pertenecer a este tipo.

"Va el Tenedor caminando por la calle, cuando a lo lejos reconoce a su amiga la Cuchara. Rápidamente, para llamar su atención, le hace señas y le comienza a gritar '¡¡Cuchara, cuchara!!', pero tras un rato de intentos vanos por fin se da por vencido y exclama 'Qué raro, parece que no es Cuchara'"


"¿Qué hace un perro con un taladro? Ta-ladrando."
-Ejemplos pendejos míos de chistes blancos-


Rojo o colorado - Aquí sí se involucran groserías o palabrotas. Puede que este tipo de lenguaje sea sólo parte narrativa de un chiste, o que sea la situación contradictoria la que cause la comicidad, como que un padre, una religiosa o incluso Dios diga groserías.

Verde - El humor verde implica sexo. Para que este humor funcione se requiere que el público tenga cierta madurez para entender la situación, y aunque también suele tener groserías, se caracteriza en que la situación entera depende de su connotación sexual.

Negro (si pongo letra negra en un fondo negro sería MUY pendejo, ¿no?) - Entiéndase, dentro de este blog, que para el humor negro debe haber un afectado. Ya sea un chiste racista, sexista, donde se haga mofa a alguna discapacidad, o a la muerte, o donde alguien salga herido. Sí, incluso los golpes, porque el sentido de la gracia está en que alguien está siendo lastimado. Supuestamente "El Chavo del 8" (regresando un poco a la imagen) es comedia blanca... quizá no tanto porque gran parte de su repertorio cómico es que alguien sea golpeado en alguna situación estúpida, o bien, se llegue a la carcajada por medio de insultos, como "Pelota con patas" o "Vieja chancluda".

OJO, no trato de ser moralista ni promover la pinche corrección política. Sólo estoy señalando cosas que a mí me parece que generalmente no se toman en cuenta, tampoco creo que esté mal divertirse con ese tipo de humor.

-Gintama es la serie perfecta para ilustrar los anteriores tres colores. Suelen haber penes censurados, palabrotas censuradas, juegos de palabras sexuales, comedia física en la que alguien salía muy herido, e incluso en algunos episodios llegaron a tratar la muerte de alguien como una situación cómica-


Por tipo y su aceptación cultural


Bien, aquí es donde la puerca tuerce el rabo. Mencioné que lo de los colores es muy aceptado, casi universal, y que en teorías de teatro o de arte dramático se sacan colores hasta de la basura del ombligo. Pero los tipos de comedia, digamos, son algo más mío.

Comedia física - Esta es muy famosa, y estoy seguro han escuchado hablar de ella. Este tipo de comedia no se vale de la palabra porque su gracia está en lo puramente visual, al grado que muchos humoristas de este tipo incluso lo hacen de forma muda. El comediante Charles Chaplin es el ejemplo más famoso de esto, pues era un fenómeno cuando el cine carecía de sonido, sobre todo con su personaje más querido, el inconfundible Charlot. A los ingleses les CHIFLA este tipo de humor.

 -Mr Bean es un ícono de la cultura británica, y es pura comedia física-

 -Jackie Chan es un artista marcial ampliamente conocido en todo el mundo, cuya mayor genialidad es el haber convertido sus escenas de peleas en comedia física (aclaro, no en todos los casos, antes de que haya un sabiondo por ahí que quiera corregirme aquí)-

Comedia irónica - La ironía es el efecto de obtener un resultado distinto del que esperabas, o el contraste tan marcado entre una declaración y algo que se le opone de inmediato, y que por naturaleza es cómico. Como que a algún pobre lo haya matado la bolsa de aire de su automóvil (que se supone salva vidas) o esa foto de un letrero dentro de una iglesia donde se prohíben los besos al lado de una pareja besándose.

Últimamente se ha puesto un poco de moda el humor irónico entre personajes como youtubers con la frase "Corte a:", y es muy fácilmente identificable. "La verdad espero a que esa película fracase porque se ve de la verga, corte a: es la más taquillera del verano". A los gringos les gusta mucho este humor, y siento yo es el más explotado en sus series cómicas.


-Aunque Malcolm in the Middle es una serie que adoro, no puedo negar lo repetitivo y predecible de su humor irónico (además de que siento que muchas de sus situaciones son plagios de la serie que ven abajito). La serie está llena de chistes donde un personaje establece una verdad que inmediatamente va a ser quebrada por lo contrario.-

-Los Simpsons pecan de lo mismo que Malcolm. Aunque las primeras temporadas son Cristo Rey hecho caricatura. Alabados sean.-

La parodia - La pa-rodia♫ Aquí no hay pierde, ¿verdad? Parodiar significa mofarse de otra cosa. Sacar a relucir sus puntos negativos, pero maximizados, exagerados. Ejemplos de esto hay muchos, Gintama... (ok, ya), las películas de Scary Movie, o este grupé de similares que se popularizaron alrededor de ésta, como Epic Movie, o Super Hero Movie o yo qué chingados sé. PERO no sólo eso, la parodia también podría ser un retrato de la sociedad, un aspecto de ésta, que es llevado a la pantalla en forma de metáfora para cuestionarlo.

 -Ya lo había mencionado en alguna entrada de aclaraciones. Drawn Together (La casa de los dibujos en hispanoamérica) es una serie animada ácida y de contenido adulto. Su principal foco es el parodiar no sólo grupos de la sociedad americana (los afroamericanos, judíos, gordas, gays, etc), sino también varios programas del tipo Realty Show.-

-South Park es un programa irreal y grosero, las voces célebres son pobres imitaciones, y debido a su contenido nadie lo debe ver...
Ok, en serio, South Park es la serie animada, para mí, más reelevante de las últimas décadas (sí, más que Los Simpsons). Porque, a pesar de que lo hacen de un modo muy directo, crudo y hasta cruel, critican temas de la sociedad americana al mismo tiempo que las analizan y las hacen ver desde otras perspectivas. Como que, por ejemplo, a los padres les importe más el sexo que la violencia, en cuestión al tipo de contenidos que los menores pueden ver en tv o videojuegos.-


El serio y el tonto - Este es el tipo de humorismo característico de Japón, y nosotros, que somos fans del anime y el manga, estamos ya muy acostumbrados a éste (aunque haya gente que no sepa identificarlo de inmediato, sabrá de lo que estoy hablando). Aquí se involucra una rutina entre dos o más personajes, pero hay una brecha muy evidente, un grupo de ellos son personajes tontos, y los otros son personajes serios. La comicidad explota cuando el personaje tonto hace o dice una estupidez que el personaje serio va a cuestionar de inmediato.

-¡Ay, perdónenme que no tenga otros ejemplos! Pero es que Gintama, amigos. Este es un ejemplo muy popular entre los fans. Cuando el grupo Yorozuya decide competir en un certamen de esculturas de hielo, Shimpachi se escandaliza cuando Gintoki y Kagura moldean un cañón con dos bolas a los lados. Grita y se pone colorado e incluso baja la imagen de colores que ponen cuando no hay programación.
Este es el tipo de reacciones que hace un personaje serio en contra de las idioteces de los personajes bobos. Gintama, repito, es una serie que está plagada con este humor, pero es algo que se encuentra casi en todo el anime. En One Piece, por ejemplo, Nami suele ser el personaje serio que señala las boberías de Luffy o cualquier otro miembro de la tripulación.
Es un humor MUY japonés.-


El doble sentido - Bueno, obviamente no me iba a quedar sin escribir algo de mi propio país. El humor con doble sentido es algo que, siento yo, es muy de México. Localmente se conoce como albur, y se trata de decir cosas que pueden tener dos interpretaciones, una de las cuales suele implicar sexo. Es verdad que es un recurso que se ha explotado tanto que ahora resulta vulgar, barato, soso, pero no cabe duda que si se sabe usar bien puede ser muy efectivo.


-La Familia P. Luche es una serie cómica mexicana que retrata la vida de una familia (dah) que viste de peluche y que es altamente disfuncional. El tipo de humor, como en todos (o casi todos, pues) los trabajos previos del comediante Eugenio Derbez, es el albur, decir cosas que implican dos posibles interpretaciones.
Y es el ejemplo claro también para denotar que el abuso de un solo recurso vuelve la comedia predecible y sosa.-


Reír es algo universal. En todo el mundo, a cualquier persona, le gusta reír. Bueno a mí me gusta reír, que me escuchen que estoy riendo... OK, NO.

En serio, hay muchos ejemplos de comedia que se han acumulado a lo largo de las décadas. Desde Tom&Jerry, desde los Looney Tunes, desde los viejos sitcoms americanos. Todos han apelado a causar risa en su público para mantenerse vigentes. Y vaya que, a pesar del tiempo, la buena comedia no puede morir.

Pero el humor, sea del tipo que sea, DEBE SER CONTEXTUAL, no debe ser gratuito, espontáneo, sin respaldo. Los chistes se deben apegar a lo que está pasando, a la situación de los personajes, y no ser sacados del ano del escritor nomás porque sí. ¡¡¡Sí, Family Guy es una mierda!!!

Y con esto damos por sentado un punto muy importante a aclarar para las próximas reseñas de series que involucren comedia, o cuyo mayor recurso sea el intentar hacernos reír.

lunes, 19 de febrero de 2018

Houseki no Kuni

¡¡Amigos!! ¡Estoy de vuelta! Oigan, sé que esto es muy extraño, es decir, tanto tiempo de abandono, y creo que se merecen una explicación. No se preocupen, es en extremo breve: decidí no continuar con este blog hasta recibir cuando menos un comentario o una petición para reseña. Y, como ven, pasó mucho tiempo para que esto se llevara a cabo. Como sea, cayó una petición en el facebook de esta página, e inmediatamente me fui a ver el anime en cuestión y pues aquí estamos.



 
Houseki no Kuni
También conocida como: Land of the Lustrous; Mi Waifu es un mineral /not
2017
12 episodios
24 minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Tsukijin, los misteriosos habitantes de la luna, bajan a la tierra con un solo propósito: llevarse consigo alguno de los preciados minerales que moran en una isla distante. Sin embargo, estas 28 piedras antropomorfas pondrán resistencia y defenderán su vida en su preciada academia junto a su maestro (Sensei).


Reseña: Houseki no Kuni fue un anime de 12 episodios transmitido durante el otoño del 2017, que fue precedido por una ONA de un minuto lanzada en 2013. Esta animación está basada en un manga homónimo que desde el 2012 y hasta el momento en que esta reseña se escribe, sigue activo. Dicha obra, de la mangaka Ichikawa Haruko, se publica en la revista especializada Afternoon, y parece ser el despegue de la autora, que en su haber sólo tiene un par de títulos cortos de cuatro capítulos cada uno.



Lo primero que se nota, tras los primeros segundos del episodio uno, es lo increíblemente deliciosa que va a ser toda la animación. Y sé que no suelo comenzar por lo técnico a la hora de escribir una reseña, pero en serio, gente, es lo primero que salta a la vista. Los escenarios son extensos y las formas que se mueven en ellos, desde las nubes en el cielo, el océano, la luz que se refleja en las olas, el pasto o las hojas de los árboles, todo este movimiento está siempre muy cuidadosamente detallado y le da una vida a esta serie que sinceramente no se ve muy a menudo. El cabello de las gemas es su punto más característico, pues dentro de la historia es la única parte visible de su cuerpo que no es cubierta por ropa o por un polvo especial que les hace lucir como si tuvieran piel. Este "cabello" en realidad es un efecto cgi brillante que emula, tanto en color como en textura, la gema en cuestión.




Sin embargo, esto último tiene su parte mala. Respecto a los personajes, están animados con la misma técnica, es decir, son modelos tridimensionales pintaditos de anime, con sus ojos prominentes y una línea negra que siempre les está delineando. El problema que tuve, desde el principio y hasta el final de la serie, es que su "cabello" luce tan brillante y cuidado (con formas que iban desde lo sencillo hasta lo extremadamente elaborado), que contrasta de manera muy negativa con las texturas de la ropa o la piel, que eran básicamente inexistentes, sólo era color ahí con un poco de sombra muy estandarizada. Es decir, el atractivo de los personajes es el cabello, el resto simplemente no pega de manera congruente con las pestañas y el cabello que tienen. Cada una de ellas se refiere a sí misma con "boku", que es la forma del yo más típico para decir de un hombre (aunque en las mujeres es más como algo que se ve como de poca educación), además de que se pueden referir a otras con "hermano menor" o "hermano mayor", así que digamos que aunque parezcan mujeres en realidad su género es neutro. Porque pues tampoco tienen boobs.





Seguimos con lo técnico, porque uff, tiene minutos que terminé esta serie y sigo impactado con lo que acabo de ver. Todo lo que rodea a las chicas, escenarios y elementos no vivos que se mueven en éste, tiene un nivel de detalle soberbio, piedras, paredes o incluso papel. Las partes de acción realmente brillan por la manera en que la cámara se desplaza vertiginosamente, o incluso rota alrededor de los personajes sin que estos se deformen o parezca poco creíble, o los momentos variados en que los cuerpos se quebraban como cristal. Llegan a haber texturas de humo o pelo que realmente hacen lucir esta serie como pocas. Si acaso, en el apartado de las quejas (y para poder zanjar todo este asunto) diría que las contrapartes, los Tsukijin, también palidecían en contraste de lo que les rodeaba, sus pieles y ropas carecían de detalle que los hiciera mezclarse con su entorno de una manera adecuada.




No puedo decir que el diseño de los personajes sea de mi completo agrado. Mientras hubo algunos peinados muy elaborados y vistosos, en general cada uno de ellos tenía el mismo cuerpo y la misma vestimenta, eran como muñecas de cuerpo idéntico a la que sólo se les cambiaba la cabeza. Hubo una que otra más distinguida en cuanto a ropa, pero sólo era porque tenía una bata encima o algo así. Digo, sé que es mucho pedir con todo el detalle que la serie tuvo, pero realmente tuve que rascarle para encontrarle algo malo. El diseño de los Tukijin es impresionante, aunque muchos de ellos (las pijas) también tenían el defecto de ser idénticos, había unos pocos mucho más elaborados y grandes. Es un espectáculo ver un grupo muy numeroso moverse al mismo tiempo.
 
Ahora, digamos que lo que respecta a la historia, pues las cosas no son del todo brillantes. Una de las primeras trabas que me encontré fue que el primer par de capítulos es un tanto pesado. La serie no es en absoluto amigable con el espectador, de pronto eres introducido a este universo donde los personajes, que de por sí son muchos desde el principio, comienzan a hablar y a interactuar entre ellos sin ningún tipo de precedente que lo haga más digerible. No estoy en contra de que al televidente se le trate como un ser inteligente que es capaz de ir deduciendo de qué va la historia, sin que lo tengan que estar llevando de la mano explicándole cada detalle detenidamente. El problema aquí es que, para llegar a entender más o menos la situación, hace falta eso, dos capítulos, y es el tipo de obras que tienen tantos elementos, que es mejor un inicio un poco más relajado.


Para ser sincero, no sé qué pasó entre el segundo y tercer episodio. Los personajes fueron ganando encanto y a pesar de que ninguno, además de la protagonista, tuvo tiempo suficiente como para crear más empatía, la interacción entre ellas se hizo muy ligera y amena, al punto en que era simplemente interesante y divertido mirarlas enfrentando diversas situaciones, y ni el hecho de que personajes nuevos iban apareciendo muy constantemente pudo mermar este lado positivo de la serie. Hubo entre ellos algunos un poco estereotípicos, sí, pero su actuar no estaba completamente recargado en éste, y a TODOS se les podía ver reaccionar lógicamente según la situación, y esto lo agradezco mucho. (¡¡Me recontra caga ver personajes serios que siempre están serios, así estén matando a alguien en sus narizotas!!).


Peeeero, llegamos a otro problema. Sí, los personajes eran divertidos y poco a poco se ganan tu corazón. Pero la historia, como tal, creo que se siente muy blanda. Sus puntos fuertes son que jamás se sintió un bajón en el ritmo, las cosas avanzaban muy aceptablemente y, además del primer par de capítulos, no sentí que hubiera alguno especialmente aburrido o tedioso. Tampoco es que se sintiera que fuera inconexa, porque cada uno de los eventos que pasaba era detonado por el que le precedía, y al final sientes que es una serie que está bien ligada y de la cual no puedes saltarte un capítulo porque luego te confundirías. Sin embargo, nunca dejé de sentir que la historia era demasiado aleatoria y en general no estuvo claro nunca a dónde quería ir o cuál era su objetivo. Los personajes, como comunidad, carecían de un móvil más convincente, y sólo estaban ahí y peleaban básicamente por que sí, casi casi por instinto. Todos los puntos en que la serie giraba en una dirección nueva son muy arbitrarios, lo mismo que pasa con muchos de los argumentos que son implementados más tarde (tengo ejemplos, pero creo que listarlos sería un poco spoilear ciertas cosas).



Otro de los puntos negativos son "los villanos". Y lo pongo entrecomillado porque nunca quedó claro. Es decir, no es spoiler, no teman (ya saben que aquí nunca los leerían), me refiero a que estos chicos malos también carecían de un móvil que explicara por qué esa obsesión por robarse los minerales (quizá en el manga se explique, pero entiéndase que mientras se salga de la comprensión de la animación, tal punto vale técnicamente pito), y cada una de sus acciones, en vez de obedecer las ambiciones obvias de un villano más elaborado, parecían sólo seguir los movimientos básicos e instintivos de cualquier depredador. Sus apariciones, más que el enriquecer la historia, generalmente tenían el objetivo de mantener el ritmo o para darle su momento de brillantez a cierto personaje.





Además, su fuerza variaba dependiendo de si al autor le convenía fueran una amenaza o mero entretenimiento. No entendí nunca por qué de pronto llegaban débiles como carne al matadero en vez de que desde el principio fueran muy fuertes y amenazantes. Es decir, jamás se explica o se da a entender que hay un orden lógico en sus apariciones. Bien, se menciona algo en algún momento, pero la verdad es que a mí me dejó muy insatisfecho.




Entre el talento actoral que pudimos escuchar resaltan Kugimiya Rie (<3), Kayano Ai y Kurosawa Tomoyo en el protagónico. Y también un poquititititito de la increíble Romi Paku. Y pues ya, porque prácticamente todas fueron seiyuus mujeres y ya saben que para mí no hay diversidad de voces, muy pocas resaltan realmente. ¡Ah! Y el señor Nakata Jouji, que... pues la verdad no me encanta, pero es digno de mención por ser el único ochinchin entre tanto omanko.



Veredicto.

Lo bueno: Una animación que te pinches cagas. La serie vale la pena sólo para ver lo chulo que se ve todo. Es muy entretenida, los personajes son muy cuchis y no se siente que la calidad baje en ningún momento.
Lo malo: A pesar de todo, la animación tiene sus meh, que resaltan muy para mal entre tanto win. En realidad los primeros capítulos son muy pesados y tarda un poco en terminar de convencer. La historia es muy arbitraria, no hay un objetivo claro, los villanos son de risa y en general se siente que le faltó mucho espacio para llegar a algún punto importante que explicara cosas que no se entendieron.
¿A quién chingados le importa?: Las pinches fórmulas inbetween.

Calificación: 7.



Creo que a Houseki no Kuni le faltó algo porque no terminó de sorprenderme más allá de lo bien hecha que estuvo. Tiene los personajes, tiene el contexto, quizá cuando se sepa por qué los villanos las desean tanto hasta sean convincentes. Pero le falta ALGO. No es una serie mala en absoltuo, la recomiendo porque me entretuvo mucho y, uff, esas secuencias de acción valen tu tiempo. Pero no dejo de sentir que tiene lastres que no permieten que brille como podría. ¿Entendieron? Brille. Ah, soy un pinche comediante.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Fukigen na Mononokean


Fukigen na Mononokean
2016
13 episodios
24 minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Caminando por su vecindario Ashiya Hanae se topa con un extraño ser al que confunde con un muñeco, por esto decide ponerlo a la vista de su dueño cuando vaya a buscarlo. Con lo que no contaba esa que tal peludito estaba muy lejos de ser un juguete, sino un youkai que se queda prendado de él y le causa fatigas y otros problemas en la escuela. Harto de su situación acudirá a pedir la ayuda del amo de la Mononokean, un chico misterioso llamado Abeno Haruitsuki. A partir de entonces Hanae descubrirá que hay youkai por todos lados, y la relación que tiene el amo de la Mononokean con ellos.



Reseña: Este anime de trece episodios, de la ya muy, muuuuuuuuy lejana temporada de verano (chale) estuvo basado en el manga homónimo de 2013, de la mangaka Wazawa Kiri, quien no destaca por otras obras, parece que éste es su primer gran hit. Dicho manga se publica de manera mensual en la Gangan Online, junto con otros pesos pesados como Barakamon, Watamote, Gekkan Shoujo Nozaki-kun, Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge, y un chingo más que ya no vale la pena estar mencionando. Bajo la inversión de muchas productoras (lo que se reflejó en el producto final), el trabajo de animación corrió por cargo de Pierrot Plus, una subsidiaria del famoso estudio que se ha involucrado o realizado series como Beelzebub y sus OVAs, Sabagebu!, entre otras pocas.



Fukigen na Mononokean es una de esas historias que echan mano lo más posible del folclor japonés, con una premisa gastadísima de un mundo youkai que comparte espacio con el de los humanos (quienes son ignorantes del primero), teniendo ciertos nexos, uno de los más comunes y recurrentes: el chico/chica normal que se envuelve o de pronto tiene contacto con estos seres, aunque en algunos casos ha sido de toda su vida. Y que no suene mal, es cierto que es una premisa que ya vimos muchísimas veces por todos lados, esto no es una señal de que un anime vaya a ser malo, siempre depende de cómo es manejado el resto de sus elementos para saber si va a funcionar o sólo va a ser una serie más del montón. El problema con esto es la falta de originalidad para concebir este tipo de historias, así que con ese punto negativo deberíamos esperar que el resto, en la lista de parámetros a calificar, sobresalga.



Digamos que en este caso no fue ni fu ni fa. Fukigen se queda a medio camino por muchas razones, siendo la más importante de todas el que no tuviera espacio suficiente como para que la historia tuviera un objetivo más importante y menos frívolo. Esto fue quizá porque la adaptación se sintió muy fiel a su material fuente, y no quisieron saltarse cosas o resumir otras tantas: la aceptación e interacción de Hanae con los youkai debía ser algo que no apresuraran o forzaran. Esto se agradece, y sinceramente fue lo mejor para todos, pues habría odiado que, de modo contrario, comprimieran los eventos de modo que buscaran llevar la serie hasta un hito del manga de mucha más relevancia. Aunque aclaro, no soy seguidor de éste y no puedo asegurar que así pasó, sólo son mis conjeturas.


Como fuese, el hecho innegable es que este es uno de esos casos en que la trama se estanca: las situaciones a resolver suelen ser episódicas, excepto rumbo al final, que para variar intentan inyectar tensión al crear una problemática que deberá ser resuelta con un poco más de abundancia. Y sigue sin funcionar, porque los personajes no dan de sí, tristemente. No sé cómo le hicieron teniendo todo el espacio para construir a los personajes sin tener que sacrificar la línea argumental, que repito era muy pobre y además se estancaba. Tampoco es que hayan sido terribles, cumplían con sus objetivos, pero con una nulidad en sus trasfondos que arrastraron la serie entera.

 
Muchos de los capítulos sirvieron para introducir lo que parece ser un grupo de personajes recurrentes que podrían cobrar importancia en eventos futuros, aunque muy teóricamente, pues dentro del anime parecía que sólo ayudó a matar el tiempo. Ninguno toma el rol determinante que se esperaría, y en la serie se quedan como en el aire, esperando a resaltar de una forma más medular. Lo mismo pasa con algunos de los argumentos utilizados, que se quedan sin explicación ni tienen el peso que cualquiera hubiera deseado. Es posible, insisto, en que sean elementos que busquen construir un universo más rico y ambicioso, y que si eres lector del manga sepas por qué, para qué y cómo de cada uno de ellos.



Mi pregunta, en tal caso, es sencilla: ¡¡¿para qué chingados la pretención de enfrascarlo todo en un anime de 13 piteros episodios?!! Si tienes algo que promete, y que necesita de tiempo para desenvolverse por completo y de verdad intrigar a la audiencia, dale más espacio, ¡¡carajo!! No termina en nada, no explica nada y ciertamente no quedan sentimientos de saber qué pasa. Al final tiene pinta de ser un anime completamente supérfluo con una que otra historia bonita que le adorne. Y no me malinterpreten, esto es malo porque se siente que la obra tiene potencial.


La animación, definitivamente, es su punto fuerte. Creo que no he visto nada tan visualmente espectacular en este año, lo cual dice mucho de Pierrot (en serio). Fuera de que los tonos y colores sean los adecuados, que los escenarios y las texturas relucieran, y que las pausas en los personajes humanos fueran muy contadas, ¡los youkai lucían simplemente geniales! Modelos CGI bellamente trabajados y pintaditos tan a detalle que era una delicia verlos caminar, moverse, interactuar con el resto de los personajes perfectamente bien incorporados. Si tiene un punto negativo ha de ser en el mundo Youkai, que se veía muy incompatible con los personajes; era como un teatro guiñol de figuras completamente planas y sin volumen, con modelos tridimencionales moviéndose en él, lo cual no pegaba para nada.


 La música también resalta, aunque no es nada del otro mundo, ni tampoco memorable, tenía melodías que le venían bastante bien, para ser un anime de ritmo tan lento y de situaciones sin importancia. El opening estuvo bien a pesar de no ser de mi total agrado, y el ending es sólo un pretexto para que los seiyuus interpretaran una canción juntos, lo cual lo convierte en algo completamente bleh. Entre el talento actoral que pudimos encontrar aquí sobresalen Kaji Yuki y Maeno Tomoaki en los roles principales, haciéndolo excelentemente bien, como acostumbran. También escuchamos a Ootani Ikue, Suwabe Junichi y al señor Tachiki Fumihiko.


Veredicto.

Lo bueno: Excelentísima animación, vale la pena verse sólo por ésta. Muchas historias bonitas y conmovedoras.
Lo malo: Los personajes en general son malos: no son creíbles y tienen contextos muy débiles. No va a ningún lugar e introduce muchos argumentos y personajes que no tienen ninguna relevancia. Le hizo falta tiempo para llegar a algún punto realmente importante.
Lo bonito: ¡¡Moya moyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!

Calificación: 7.



Fukigen na Mononokean no es mala, es una buena serie a la que parece que no le hicieron completa justicia. Supongo que, dado lo grandioso de su animación no hubo presupuesto suficiente para convertirla en una serie larga, lo cual es una completa pena. No cumplió lo que estoy seguro que cumpliría en caso de que vea una segunda temporada. Y mientras estamos a la expectativa, tenemos esta como base.