sábado, 29 de octubre de 2016

El mal de Inktober

Sé que es MUY cutre hacer una entrada para notificar o querer justificar mis ausencias... pero lo haré de todos modos, porque hubo dos personas que me preguntaron por facebook si ya había abandonado el blog otra vez.

Y no, sinceramente no he tenido mucho tiempo ni ganas de escribir reseñas porque todas mis energías las está drenando Inktober (sí, esa iniciativa de hacer un dibujo todos los días). Y bueno, octubre ya se esta terminando, y con éste esta maldita pesadilla, así que regresaré muy pronto con la primer reseña del verano.

De verdad lo siento mucho, ¡¡aguanten ahí!! Ya, pueden mentármela.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge


Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge
2016
12 Episodios
24 Minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Tanaka-kun siempre está amodorrado, adora descansar y evita gastar energía innecesaria en cosas que para él son insulsas. Así, para poder pasar el mayor tiempo posible de su vida durmiendo o no haciendo nada, mantiene un bajo perfil y procura no moverse a menos que sea absolutamente inevadible. Con ayuda de Oota, su mejor amigo, puede mantener su estilo de vida, pues éste lo comprende y lo ayuda llevándolo de un lado a otro cuando las fuerzas le vencen. Esta historia girará en torno a este muchacho y a su vida de preparatoria, y a su lucha incansable para poder estar tranquilo.


Reseña: Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge, o como podríamos traducir, Tanaka-kun siempre está somnoliento, semejante webón de mierda (coleguísima), es un anime llevado por Sentai Filmworks, emitido durante la pasada temporada de primavera de este año 2016. Es una adaptación del manga homónimo de la Gangan Online (Watamote, Danshi Koukousei no Nichijou, Gekkan Shoujo Nozaki-kun, etcétera), por la autora Uda Nozomi, quien apenas tiene otro manga serializado en la GFantasy, siendo éste su aparente éxito mayor, ya que desde el 2013 sigue en publicación y ya vio su versión animada de temporada estándar.


El detalle que nos interesa, por el momento, es que el manga original es del tipo 4koma, y como saben (o de otro modo, entérense) soy enemigo mortal de los animes que se basan en este tipo de mangas, y no por el singular hecho de existir, sino porque no sólo resultan ser malos generalmente, son desastrosamente malos. La estructura básica se sigue de este modo: chistes sencillos que son contados en cuatro páneles. Debo decir, sin embargo, que lo que diferencía un poco a esta obra de sus similares es que las viñetas rectangulares son mucho más amplias y tienen mucho más detalles o partes de la escena, pues cada tira utiliza la página completa, en vez de ser dos tiras por página, como normalmente pasa. Además, también tiene la gracia bendita de que no se fuerza un gag a webo cada cuatro cuadros, sino que tiene conexión con la página que sigue y a veces toma ocho o doce cuadros completar el asunto. No, no lo he leído, pero sí le di una revisada a los primeros capítulos para poder escribir esta reseña. Ya ven, hoy sí hice la tarea.


Y es que, al ver el anime lo sientes, ¡esto no es para nada malo! El defecto de estos animes es que los chistes tan sencillos se traducen en pantalla de una manera muy pobre, con poco impacto y trascendencia. Y no es que el estilo no me agrade, es que simplemente el formato parece no haber sido hecho o ser el adecuado para adaptarse a una versión animada. Simplemente no, o es lo que pensaba hasta ahora... ok, no, hubo uno que otro por ahí que también se salvó de ser un desastre. Tanaka-kun tiene un poco más de médula... aunque no mucha, tristemente.


Vamos a zanjar el tema que abrió esta reseña: Tanaka-kun wa Itsumo Kedaruge tiene la gran virtud de poder homogeneizar los cuadros del 4koma de una manera muchísimo más orgánica que sus similares, y esto hace que sus capítulos se sientan fluídos y sin cortes, que es lo que pasa entre gag y gag de títulos homólogos. Y no es que esto se ponga en cuestión normalmente con otras reseñas, sólo con los 4koma, porque insisto, los animes basados en mangas de éstos se sienten seccionados, como varios microcapítulos pegados uno tras otro.


Ahora, no todo puede ser tan bello. Aunque es verdad que los personajes no me parecen malos, sí creo que se quedaron muy a medias, y la mayoría pudieron dar muchísimo más de sí. Hubo por ahí una medio contrucción con varios de ellos, y fue hasta cierto punto atrayente. El detalle malo acá es que la mayor parte del tiempo en pantalla, en lo que a profundizar personajes se refiere, se enfocó en los menos interesantes, encabezados por Tanaka-kun, quien no sólo tiene weba todo el tiempo, sino que también la inspira. Y es que o estábamos con él, o con la presidenta de la clase, que parece que fue puesta más a la fuerza que porque de verdad fuera a poner más diversidad al asunto, su rol satisfacía ciertos clichés y lineamientos que uno ya no puede dejar de esperar.


No creo tampoco que todo fuera caso perdido, aunque tenían sus fallas y estaban más enfocados en los menos sólidos, al menos la interacción fue creíble y cero forzada. Tanaka estuvo muy falto de chispa, cierto, pero su móvil sencillo de entender lo mantuvo todo el tiempo, y muchas de sus características se derivaban precisamente de éste. Pero, ok, alguien que siempre está cansado no siempre es así de serio, muchas veces te terminas encabronando porque no puedes dormir, por ejemplo, o porque alguien te despierta o te obliga a moverte. No me miren así, ustedes también lo han sentido. Entonces la pregunta es, ¿por qué Tanaka siempre estaba igual? La falta de expresividad del personaje es su más grande fallo, y esto es terrible para un main character, pues en torno a él giraba todo.


Ahora, tampoco es que uno esperara la gran historia súper intrincada. Sabemos de antemano que los slice of life no suelen tener ese tipo de objetivos. Pero acá no hay objetivo, los capítulos se van en introducir personajes o meterlos en alguna clase de situación que normalmente terminará con un chistecito. Hay secuencia, sí, pero no jala para ningún lado desde su concepción, y sinceramente no sé qué pensar de esto, siento que hizo falta algo más de motivación o de metas, porque lo demás por sí solo no era suficientemente bueno para que la carencia de un hilo conductor no se resintiera.


La animación esta vez tuvo sus fallos, creo yo en la paleta de colores, que fue muy tenue a mi parecer. Muchas veces sentía que los fondos se perdían entre una neblina blanca que estaba ahí nomás porque sí, o de plano no había background, ni siquiera tramas o algo, sólo eran fondos blancos. Se difuminaban muchas fronteras entre objetos (o planos de color), y a veces no sabías dónde empezaban unos y terminaban otros. La movilidad creo que estuvo bien, pero realmente es difícil de juzgar en este tipo de obras carentes de escenas ajetreadas. La música también estuvo muy de weba, salvo ciertos momentos en que una tonadita pegajosa ambientaba. Pero por lo general, sí, webaaaaa, parece que Tanaka-kun la compuso una madrugada de domingo.


Entre las seiyuus que pudimos escuchar estuvieron Ono Kensho, Murakawa Rie, Suwa Ayaka y la voz horrible de Hosoya Yoshimasa.


Veredicto.



Lo bueno:
Por fin, un anime basado en un 4koma bastante digno. Ritmo decente, interacción de los personajes muy buena, y una historia coqueta dentro de todo.
Lo malo: Tanaka-kun. No va para ningún lado y no parece haber algo demasiado bueno que lo justifique. No se salva de los estereotipos tampoco.
Iba a poner algo acá: Pero me dio weba pensar.

Calificación: 7.



Bueno, pues, ¿recomiendo Tanaka-kun? Sí, a decir verdad supo divertirme y no sentí en ningún momento que fuera basado en un 4koma. Aunque no está libre de algunos fallos considerables, creo que las cosas fluctúan muy agradablemente y realmente te hace pasar un buen rato.

martes, 20 de septiembre de 2016

Cuticle Tantei Inaba


Cuticle Tantei Inaba
También conocida como: Cuticle Detective Inaba
2013
12 Episodios
23 Minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Inaba Hiroshi es un antiguo miembro del departamento policiaco, que ahora trabaja independientemente en su propia agencia de detective privado, con sus dos ayudantes: Sasaki Yuuta, un chico travesti que lo adora; y Nozaki Kei... un personaje más. Inaba Hiroshi, detective de cabellos, tiene la particularidad de ser un lobo y poseer un poderoso olfato, además de una transformación que potencía sus habilidades, por lo que sus viejos colegas de la policía no evitan pedir su asistencia en casos especialmente difíciles. Pero las cosas se complicarán todavía más cuando un peligroso mafioso italiano, la cabra Don Valentino, llegue a Japón para robar todos sus billetes, porque adora el sabor del yen.


Sinopsis: Cuticle Tantei Inaba es un anime del 2013 transmitido durante la primer temporada de ese año. Es una producción de Showgate basada en el manga del mismo nombre que desde el 2007 y hasta la fecha continúa su publicación en la GFantasy (Kimi to Boku, Horimiya, Mahouka Koukou..., etcétera), de una mangaka (Mochi, aunque no estoy seguro de que sea hombre o mujer, ustedes disculparán), que apenas tiene algunas publicaciones medianas en su haber.


Vamos a empezar a hablar de este anime con la estructura de sus capítulos, cada segmento de veinticuatro minutos está seccionado en dos capítulos de alrededor de nueve minutos, de manera que en realidad podría considerarse una serie corta de 24 capítulos, pero enfrascados en el paquete de una serie de duración estándar, con su respectivo opening y ending. Con esto sobre la mesa, y con la reseña, nos podemos dar cuenta de que esta es una serie principalmente cómica planteada en un mundo donde animales parlantes y con forma humana conviven con el resto de las personas. ¿El tiempo de los capítulos qué tiene que ver con esto? Ok, yo veo muy difícil que algo más serio sea contado debidamente en capítulos tan cortos y que muchas veces ni siquiera tiene conexión entre sí.


El problema y universo en el que esta serie se desarrolla quedan explicados con el primer par de capítulos, y los subsecuentes servirán más como introducción a otros personajes regulares. De ahí en fuera no se puede decir mucho del tipo de situaciones que se gestan, en general tienen muy poca inventiva y son más del tipo aleatorio y fantástico. Los hechos que ocurren porque una serie de acontecimientos expliquen cómo y por qué han desembocado en ese punto no son un recurrente en este anime, donde en general reina el absurdo para divertir.


Y no es que yo esté en contra de esto, absurdo no es por definición algo malo, puede ser muy bueno si es usado de manera adecuada, cuando es sólo un elemento entre muchos otros. Pero si es aquello sobre lo que contruyes todo, pues se te viene abajo. El problema con Detecive Inaba está en que, precisamente, la serie peca de absurda y se pierde la poca línea de argumentos "serios" (contextualmente) que intenta introducir. Porque sí, entre toda la marejada de chistecitos tontos y situaciones ridículas, hay una especie de historia que está ligada con el pasado del detective Inaba Hiroshi.


Los personajes no son grandiosos tampoco. Digamos que, cuando menos, no estamos en la calle de la amargura en este aspecto, aunque son repetitivos y cada uno está ligado a un molde muy prefabricado, funcionan bien porque son llevados muy certeramente. La interacción entre ellos es lo mejor de la serie, es particular, se mantiene fresca y definitivamente es lo más llevadero de todo y lo que te jala para seguir mirando y mirando. El punto es que, desgraciadamente, Detective Inaba es su propio peor enemigo: mientras propone cosas interesantes entre toda la marejada de situaciones estúpidas y poco contextuales, se traiciona a sí misma enfocándose más en lo segundo. Hay cierto interés en mantener por ahí un hilo de misterio que pudo ser explotado mucho más, pero en general no progresa y los personajes que parecían iban a jalar el asunto para otro lado pasan a ser elementos más del repertorio que sólo aparecen de vez en cuando en algún episodio que muy de antemano sabemos no va a trascender ni significar nada, sólo estuvo pensado para hace reír.


Está bien, tengo un serio, serio problema con que una serie termine siendo tan absurda al mismo tiempo que deja trazos de algo mucho más profundo. Pero bien, vamos a darle chance y vamos a verlo con otros ojos. Digamos que esto fue pensado precisamente con ese propósito, el de ser una serie coqueta y chistosona que no buscara ir más allá de la situación e inventarse una que otra pendejada para sacarnos alguna carcajada. No puedo mentirles, en ese sentido la disfruté, y los personajes me hicieron pasar un buen rato. Sólo, insisto, no debió incluirse un hilo argumental que no iba a progresar y que no iba a ser tomado con el espacio que se merecía, porque queda supérfluo.


En cuanto a la animación, pues ni fu ni fa. Mientras hay muchos momentos en que los escenarios lucen realmente bien, y los personajes encajan perfectamente, constantemente, y para acentuar la comicidad, estos fondos son reemplazados con tramas de colores, motas, estrellas, corazones o cuantimamada, y los personajes pasan a sus alternativas chibis faltos de detalle. Y es que ir tan constantemente de un lado a otro simplemente saca de onda, bien pudieron fijar algo más terminomedio entre ambos para decir que, aunque no estuvo mal, se mantuvo. Aquí no, no se mantiene, a veces se siente con un estándar muy alto, para pasar a parecer que la hicieron con diez varos y una torta de tamal. La música es uno de los pocos aciertos de los que este anime podría presumir. El tema de Don Valentino es genial (y su ending es bastante chusco), y en la ambientación sentaba bien el ir y venir entre lo italiano y lo japonés (sobre todo porque uno de sus esbirros es como un samurai muy estereotipado -para bien-). El opening es muy pegajoso y adecuado, fue un single especialmente compuesto para el anime, interpretado por Suwabe Junichi, voz también de Inaba Hiroshi, el protagonista canino.


Entre el elenco de seiyuus, además del mencionado anteriormente, nos pudimos encontrar a los grandiosos Fukuyama Jun, Sugita Tomokazu, Hino Satoshi, Okamoto Nobuhiko y Tomokazu Takehito, aunque en papeles pinches de pequeños y poco recurrentes. Saiga Mitsuki OTRA VEZ haciendo voz de un niño (neta, ya chole, ¿no hay hombres para los personajes masculinos? Ya denle un personaje femenino a esta tipa, por dios). También al señor Ookawa Tooru haciéndolo grandioso como Don Valentino. Y nomás porque le tenía que caer mierda al pastel, al pinche insoportable de Irino Miyu-asqueroso. Ugh.


Veredicto.


Lo bueno: Serie cómica que funciona, es entretenida a mares y la interacción entre personajes resulta sobresaliente. Un gran casting de seiyuus.
Lo malo: Los seiyuus valen pito porque los realmente buenos actúan muy poco. Además figura el pinche Miyu ahí (ok, sé que es personal). La historia a veces se pasa de ridícula y absurda, además de que lo más interesante de ella se ve miserablemente minimizado.
Se robó el show: Don Valentino, pero sobre todo, el señor Ookawa Tooru, ¡qué bárbaro!

Calificación: 6.



No creo que Detective Inaba sea una total pérdida de tiempo, de hecho, si le quitáramos esos tintes de seriedad que se le quiso dar, pero que no progresaron, le habría puesto un ocho, es divertida y Don Valentino vale la pinche pena, en serio. El problema es que no es una serie consistente consigo misma, si hubiese sido toda absurda, bien. Pero le ponen un algo ahí que no cuaja y que nos deja a medias, y eso sinceramente me caga la madre. Así que seis.