sábado, 21 de marzo de 2015

Boku wa Tomodachi ga Sukunai; Boku wa Tomodachi ga Sukunai Next


Boku wa Tomodachi ga Suku Nai
2011
12 Episodios
24 Minutos por episodio aproximadamente



Boku wa Tomodachi ga Suku Nai
2013
12 Episodios
24 Minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Hasegawa Kodaka es un chico con un aspecto que no inspira confianza, debido a que tiene el cabello naturalmente rubio es constantemente malinterpretado como un bándalo. Moviéndose de escuela en escuela va a parar a un colegio católico que es propiedad de uno de los amigos de su padre. Teniendo que cuidar de su hermana pequeña y con una vida escolar que no inspira mucho ánimo, Kodaka se verá arrastrado al club de los buenos vecinos (Rinjinbu), que tiene como principal objetivo el enseñar a la gente inadaptada cómo hacer amigos.

La secuela, subtitulada como "Next!", continúa de forma inmediata los eventos dejados tal cual durante la primer serie.


Reseña: Son malísimas. No las vean.

Veredicto.


Lo bueno...



























¡¡Está bien, está bien!! No creo que pueda escribir una reseña más concisa que la de allá arriba, pero lo intentaré. La serie Boku wa Tomodachi, que tiene pactos directos con el señor del infierno, Satanás, se desprende de una exitosa novela ligera del mismo nombre, que ha dado paso a spin-offs, dos temporadas de anime, un manga e incluso una película live action que apesta tanto que respeto a todo ser viviente que haya podido soportar más de cinco minutos de tormento.


La pregunta es, ¿cómo algo tan malo puede ser tan exitoso? Pues es sencillo, en realidad no hay que pensar mucho para complacer a las masas, sólamente deben licuar una serie de elementos que por sí solos llamen al público tard: fanservice, harem, clichés y un contexto tan maleable como para dar saltos olímpicos entre temáticas sin importar lo inconcordante o ridículo que pueda resultar. Con una premisa simplísima, reciclada como un millón de veces, pero que no deja de ser efectiva en ningún momento, arranca este festival de mediocridades.


¿Cuál es ésta? Claro, la de formar un club poco común. Encima añadan el elemento harem y parece que ya todo se fue al demonio. Pero no, a pesar de que al anime le toma un par de capítulos, cuando mucho, el plantear totalmente la trama base e introducir a todo el elenco de personajes regulares, el resto de la serie simplemente es de vivencias aleatorias sobre sinsentidos que no tienen mucha conexión los unos con los otros. En general se tratarán de situaciones episódicas (cuando mucho) que se generen al abordar ciertos aspectos sociales para hacer amigos... y eso a veces, en ocasiones los temas están fuera de lugar, y en general no tienen nada que aportar.


Hay ciertos momentos en que una trama más "seria" quiere salir de entre toda la montaña de porquería, lo cual se agradece... al menos el intento, porque en sí misma es para reforzar la idea del harem. ¿Qué es más exitante que la idea de un chico siendo deseado por un grupo de bellezas? Por patético que suene, no puede ser más ilógico, muchos personajes simplemente no encajan y su trasfondo no satisface su móvil, sobre todo Sena, ¿quién se cree que la chica más popular del colegio sea una del grupo de inadaptados? Es estúpido, admitámoslo.


Los argumentos de la línea "seria", además, son altamente previsibles y no causan impacto alguno. Quizá el objetivo principal de esta serie sea encontrar momentos divertidos al echar uso de un poco de comedia y en ocasiones parodiar ciertos estereotipos de lo otaku. Y para qué mentir, al menos acá el fallo no se sintió tan profundo, pues en general funciona y hay que admitir que tiene sus momentos, a pesar de lo simplista de la historia principal, que apenas avance incluso con dos temporadas de doce capítulos cada una.


Y aquí surge la segunda gran pregunta, ¿para qué otra temporada de lo mismo? Si en algún momento hubo alguna esperanza de que hubiera un avance significativo o se le encontrar algún objetivo que le diera forma al todo, tales se ven echadas al inodoro con apenas un par de capítulos de la secuela. La segunda temporada es más de lo mismo, con un final por demás estúpido y abierto, sólo para contrastar con el medianamente decente que tuvo la primera.


En cuanto a lo técnico, pues la música es bastante decente, una serie de melodías pegajosas que le sientan genial, y un par de openings horrorosos interpretados por el grupo de seiyuus que dieron vida a las prefabricadas protagonistas femeninas. La animación es otro punto bueno, incluso tuvo la oportunidad de lucirse en los momentos idiotas de la serie cuando jugaban algún juego o se les ocurría una pendejada mayor. Solía ser brillante y movida, además de que sus los fondos presumían detalle por todos lados.


En cuanto a las voces, pues es liderado por el grandioso Kimura Ryouhei, en uno de sus peores personajes, pero desempeñándose fabulosamente, como siempre. Además, Itou Kanae e Inoue Marina, en dos roles altamente conocidos para cada una de ellas.


Ahora sí...

Veredicto.


Lo bueno: Buena animación y música, un humor extraño que funciona a pesar de todo. Parece que Kimura Ryouhei interpreta cualquier cosa de forma magistral.
Lo malo: ¿Todo lo demás? Clichés por todos lados, muchas situaciones sinceramente ridículas y fuera de toda línea, elementos complacientes y cero sustancia.
La verdadera pregunta: ¿Cómo chiles fui a ver ambas temporadas?

Calificación (Boku wa Tomodachi ga Suku nai): 5
Calificación (Boku wa Tomodachi ga Suku nai): 5



Ok, malísimas, lo que se dice, con un par de cojones morados, pues no lo son, tienen sus detalles. Pero sí son malas y no se recomiendan. Fanservice, clichés, estereotipos, y todo lo malo que pudieron meterle a cualquier cosa están mezclados acá, con una historia muy pobre y con un avance nulo que no es justificado por el resto de sus elementos. Un ejemplo clásico de cómo hay cosas populares que no lo merecen. Ahora sí, fanboys, línchenme en sus comentarios.

viernes, 20 de marzo de 2015

Saliendo del letargo de invierno, cual oso sale de una cueva.

Así es, Kwondherland se reanima.

Ciertas complicaciones de mi vida, sumadas a la necesidad de procrastinar inherente de mi persona, impresa en mi código genético, me vi en la penosa necesidad de dejar en un pequeño hiatus este blog. Por lo cual me disculpo mucho con quienes esperaban ver un poco más de movimiento.

El contador de visitas, sin embargo, estuvo animado un tiempo, y aunque últimamente no ha aumentado significativamente, me dio mucho gusto saber que, al menos de parte del público, la cosa no estuvo tan de la fregada.


¿Qué sigue por acá?

Afortunadamente anime no dejé de ver, aunque no con el ritmo que tenía hace unos tres o cuatro meses, sí puedo decir que sumé varios títulos más para las reseñas del otoño. Y así, como el invierno se nos acabó, pondré una reseña más de animes pasados para dedicarme de lleno a llenarlos con las últimas de la temporada pasada y así poder cerrar más o menos decente este lapso de tiempo penoso y ausente.

Probablemente no alcanzaré a ver algunos títulos que estuvieron en boga, por lo cual me disculpo mucho, pero apenas tenga más ganas los veré bien y algún buen día verán su espacio en este blog, recibiendo los lanzamientos de heces que, sin pelos en los dedos ni piedad alguna, he de aventarles.



Así que eso es todo, ¡¡gracias por no dejar el blog!!

miércoles, 11 de marzo de 2015

Akame ga Kill!


Akame ga Kill!
2014
24 Episodios
23 Minutos por episodio aproximadamente

Sinopsis: Es un universo fantástico donde grandes bestias vagan por la tierra pero se mantienen alejadas de las ciudades. Tatsumi, junto con sus dos compañeros, son un trío de pueblerinos que han sufrido el azote de las carencias, y por tanto los tres salen de su hogar para buscar suerte en la capital, sitio donde pretenden unirse al ejército y así poder salvar su pueblo natal de la ruina. Sin embargo, Tatsumi y sus dos amigos van a descubrir que, en la ciudad, hay monstruos mucho peores que las bestias de fuera.


Reseña: Akame ga Kill! fue uno de los grandes favoritos de la segunda mitad del 2014. Basado en un manga tremendamente popular, su animación vio luz verde con un futuro muy incierto, ya que su material todavía no alcanzaba el fin. Directamente del manga del mismo nombre, cuya historia corre a cargo de Takahiro (creador de Yuuki Yuuna wa Yuusha de Aru, cuyo anime también vio la luz al final del año pasado), dibujado por Tashiro Tetsuya, y cuya emisión data ya desde el 2010.


Akame ga Kill! fue como la promesa de la temporada, apoyado ya de una fuerte fanbase, era incluso uno de los animes más esperados del año. Con una historia que inicia muy dinámica y con muchos elementos para explotar, no se podía esperar que fuera de otra manera. La premisa es atrayente y la idea de la rebelión y corrección del sistema nos enfrasca en una aventura que pudo llegar muy lejos. Pero se quedó, muy, muy a medias.


¿Qué pasó? Porque ni el manga supo mantenerse. Es una historia que se cuelga repetidamente del recurso barato que complace fans a más no poder, incluso más que enseñar mucho calzón o sostenes: el gore. Es verdad que cuenta con un arranque más que excepcional, un concepto si bien no muy original, sí excelentemente manejado, pero la historia se queda atascada tremendamente, y lo que le sigue se vuelve burdo, no tiene sentido, y es hasta repetitivo. Rumbo al final la cosa avanza más por fuerza que por lógica.


El ritmo es, ciertamente, ridículo. Mientras que en un principio se le perdona al interpretarlo más como capítulos de refuerzo o explicativos, no podemos ver un avance satisfactorio o que refuerce la idea básica de un objetivo, el cual existe, pero jamás se ve cercano. La serie entera se sustentó en presentar personajes nuevos, peleas altamente arbitrarias, y ver cómo muere alguien, no sin antes ver volar algunos miembros por ahí. En general fue sólo eso, carne para el matadero, ejecuciones, y una trama que por más que daba patadas de ahogado, no progresaba en absoluto.


Ni siquiera puedo venir y decir que el contexto da asco, o que los personajes fueran malos (a excepción de los villanos). El universo de esta serie era algo que podía dar mucho de sí. Los personajes, aunque no todos eran totalmente auténticos, la mayoría tenían una buena interacción y móviles muy creíbles. ¿Por qué todo esto simplemente fue puesto a un lado para sobre explotar el gore estúpido? ¿Por qué a nadie se le ha ocurrido un anime de chicas en calzones siendo mutiladas? ¡¡Si Akame pegó, tal sería un exitazo!!


La animación está muy al nivel de lo exigido, los modelos de los personajes, excelentemente apegados a sus diseños del manga, y la acción y efectos no se veían tan pausados. Texturas, luz y sombras, y ambientación con grandes y detallados escenarios, Akame ga Kill! puede presumir de haber contado con un gran trabajo técnico detrás. Puede haber cierta queja en cuanto a algunas escenas donde alguien gritaba un soliloquio con ojos de salvaje, donde sólo era una imagen temblando en la pantalla, que lejos de darle dramatismo se sentía un tanto fuera de lugar. Pero por lo demás, increíble.


La música es otro gran acierto, con melodías variadas y acertadas de acuerdo al tipo de historia, mucha guitarra en momentos de tensión. Quizá el opening y ending sea la fractura de este apartado. En cuanto al trabajo actoral tampoco hay quejas. Soma Saito hizo una interpretación impecable, y se nota que va que vuela para muchos más protagónicos importantes en el futuro (recientemente lo escuchamos en Zankyou no Terror como Twelve, y un poquito en Haikyuu!!). Si bien el resto del elenco, salvo por Konishi Katsuyuki y Hino Satoshi, no destacan mucho para mí, pero no hubo alguien que dijera, carajo, qué mal lo hace.


Veredicto.


Lo bueno: Excelente técnicamente, buenas actuaciones de voz.
Lo malo: Cae en una espiral descendiente de complacencias, arbitrariedades, peleas estúpidas y gore apantallapendejos. La historia pasa a un segundo plano y es forzada a avanzar y terminar de forma ridícula.
Sin consuelo: El manga es más de lo mismo, ni siquiera se puede recomendar como alternativa.

Calificación: 6



Le doy el seis sólo por el trabajo de animación y de voces, porque la historia se va tan feo al carajo que hasta da dolor de estómago. Una forma rara de explotar el fanservice, pero sin un contexto sólido, echando a perder muchos buenos elementos con los que contaba y sobreexplotando otros tantos que sólo la hicieron quedar mal. Lo más que podría hacer sería recomendarles ver los primeros doce o trece capítulos, pero creo que ni escuchar las actuaciones ni ver esa animación valen la pena, así que allá ustedes.